Consagración de los niños a la Madre de Dios
María, Madre mía, lleno de alegría acudo hoy a Ti
para entregarte todo mi corazón. También te regalo todo lo que tengo y hago: toda mi vida.
Quiero presentarte a todos los que están en mi corazón: a mis padres, mis hermanos y a todos mis amigos, pero también a todos los que
me han hecho daño. Sé Tú nuestra Madre, bendícenos y protégenos. Como a tu Hijo, quiero amarte porque eres mi Madre y rezarte fielmente. Cada día quiero pensar en que te pertenezco. Madre, soy tuyo para siempre. A través de Ti y contigo, quiero pertenecerle totalmente y para siempre a Jesús. Amen.
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