PALABRA DE DIOS Lo crucificaron. Él exclamó: “Perdónalos, no saben lo que hacen”. Dijo a su madre: “Mujer, éste es tu hijo” y a Juan: “Ésta es tu madre”. Jesús murió. Le atravesaron con una lanza. De la herida, brotó sangre y agua. (ver San Lucas 23, 33-34; San Juan 19, 26-27.30-34) MEDITACIÓN Este misterio nos da la oportunidad de llorar con María al ver a su Hijo abatido por el dolor del mundo. Y de emocionarnos al darnos cuenta del infinito amor de Jesús por mí, y por cada uno de nosotros. Desde la cruz, me invita a luchar contra la injusticia. ¿Cómo puedo responder al amor de Jesús en mi vida diaria? pausa breve ¿Sigo cerca de Jesus también en situaciones difíciles? pausa breve ORACIÓN Jesús, gracias por tu amor infinito, que abraza a cada uno de nosotros. María, ayúdame a vivir el amor aceptando todas las consecuencias que pueda traer, como una manera de acompañar a tu Hijo. Que mi vida hable de tu amor contra todo mal.
Misterios Dolorosos
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