El Santo Rosario para niños

PALABRA DE DIOS Jesús siente mucho miedo. Dice a Pedro, Santiago y Juan: “Me muero de angustia”. Después suplica: “Padre, no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Suda sangre. Judas lo traiciona con un beso. (ver San Marcos 14, 33-45; San Lucas 22, 44-48) MEDITACIÓN Al comenzar la pasión, Jesús sufre a solas mientras sus amigos se duermen. Su dolor me recuerda la importancia de acompañar a quienes sufren. Cuando sufrimos, sentimos necesidad de ser acompañados. ¿Me doy cuenta del sufrimiento de los demás? pausa breve ¿Cómo puedo ofrecer mi amistad a los que están pasando por momentos difíciles? pausa breve

ORACIÓN Jesús, perdona cuando no tengo en cuenta el dolor ajeno. María, enséñame a permanecer fiel y orar como tú lo hiciste, especialmente por los que más sufren.

Misterios Dolorosos

31

Powered by