2024-InformePerseguidosyOlvidados-Español web

el crecimiento de las minorías perjudica a la población hindú. En este contexto, la política identitaria militante es el principal motor de los ataques contra cristianos y demás minorías religiosas. El autoritarismo estatal es otro factor clave que impulsa la represión, la discriminación y la persecución en la región. En países como Corea del Norte y China, muchos consideran que el cristianismo es una influencia extranjera perjudicial. El impulso de China hacia la sinización de la religión no es tanto un movimiento para la inculturación del cristianismo en el contexto local, sino un intento de alinear la doctrina cristiana con los principios del Partido Comunista. Por esta razón, los líderes religiosos que se niegan a unirse a las Asociaciones Patrióticas —los grupos religiosos oficiales del Estado— pueden ser detenidos sin mediar un juicio o ser sancionados de alguna otra forma. Vietnam sigue luchando por alejarse de su pasado autoritario: el discurso sobre la libertad religiosa y los intentos de facilitarles los trámites de registro a los grupos religiosos coexisten con violentas medidas represivas contra grupos cristianos en las Tierras Altas y con la preocupación por el alcance de posibles restricciones en las nuevas directrices gubernamentales. No obstante, la mejora de las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica sugiere que dentro del Gobierno central hay un deseo de mejorar las relaciones con las organizaciones confesionales. Sin embargo, en términos generales, en esta región los gobiernos autoritarios siguen intentando imponer su control, regulando el derecho de los creyentes a reunirse, organizarse y manifestar su fe. La guerra en Birmania (Myanmar) presenta una situación única en la región, ya que, tras el golpe de Estado de febrero de 2021, la junta militar parece estar utilizando la violencia para someter a todo el que se opone a las normas centralizadas. Antes de la Administración de Aung San Suu Kyi, la junta gobernante había puesto en marcha una campaña para someter a quienes no pertenecían a la etnia o religión mayoritaria. Durante ese período, muchas iglesias fueron incendiadas, mientras que las pagodas budistas permanecían intactas. Tras el golpe de Estado de febrero de 2021, que suscitó críticas en todo el ámbito religioso, los lugares de culto de todos los grupos religiosos han sido blanco de ataques. Conclusión A finales de 2024, casi el 50% del mundo habrá celebrado elecciones 22 , incluidas algunas potencias mundiales, como Estados Unidos, Francia y Reino Unido, así como Europa (al Parlamento Europeo). Durante años, los gobiernos han sido objeto de críticas porque, en el mejor de los casos, han reaccionado solo de boquilla ante la necesidad de tomar medidas concretas contra la persecución de los cristianos y demás minorías religiosas. Resulta poco probable que los Gobiernos recién (re)elegidos tomen medidas para detener esta persecución, porque tienen otras prioridades en materia de asuntos internacionales. Esto es inevitable porque el mundo se está «dividiendo de forma fundamental» 23 , con «impactantes [...] acontecimientos» 24 , como la mayor guerra en Europa desde 1945, el renovado autoritarismo en China y las repercusiones internacionales de los atentados del 7 de octubre en Tierra Santa. Sin embargo, ignorar el sufrimiento de los cristianos es ignorar las señales de alarma, pues allí donde son perseguidos, se pone en peligro el derecho a la libertad religiosa de todos. Allí donde son acosados o encarcelados, detenidos o discriminados, torturados o asesinados, los gobiernos «también perpetran o toleran abusos contra otros» 25 . Para organizaciones como Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), la necesidad de actuar en favor de los cristianos perseguidos es, por supuesto, una cuestión de derechos humanos fundamentales, pero también es algo más personal: se trata de solidarizarse con nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Cuando, en Pakistán, la delegación de ACN se despidió de Mariam Lal y Newosh Arooj, uno de sus abogados se volvió y dijo: «Si vosotros no escucháis nuestra voz, ¿quién lo hará? Acabaremos sumidos en el olvido».

El crucifijo de la catedral de Managua, Nicaragua, tras ser atacada en julio de 2020.

12 ¿Perseguidos y olvidados?

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