La iglesia de Terekeka es tan pequeña que la Santa Misa debe celebrarse en un cobertizo.
Personas desplazadas por la guerra civil viviendo en un gran campamento de refugiados situado en la provincia de Juba.
Sudán del Sur logró la independencia de Sudán en 2011, tras dos guerras civiles que duraron casi 35 años y se cobraron la vida de millones de personas. Pero, dos años tras haber conseguido la indepen dencia, en el país estalló una nueva gue rra civil, provocada principalmente por conflictos tribales. El balance es desola dor: 450.000 víctimas mortales, 13.000 ni ños forzados a ser soldados y 4,5 millones de exiliados. Eso es alrededor de un tercio de sus 13,6 millones de habitantes. Aunque quienes huyeron del país están regresando paulatinamente, en él apenas tienen perspectivas de futuro. Casi no hay escuelas, hospitales o personal. En ese país devastado, la Iglesia es el punto de atención más importante para la población sufriente. Pero, a menudo, los propios sacerdotes y religiosas están agotados tras los muchos años de guerra, lo que hace tanto más necesaria la ayuda con la que pretendemos reforzar la Iglesia local. Con este propósito financiamos la formación de sacerdotes, y apoyamos de forma duradera la pastoral familiar para
que aquellas familias que han estado desplazadas durante años y no han sido capaces de labrarse una vida puedan mirar al futuro con esperanza. También ayudamos en labores de recons trucción, ya que muchas iglesias queda ron destruidas en la guerra y los fieles deben reunirse en muchos lugares bajo los árboles.
El obispo Stephen Nyodho Ador Majwok de Malakal de viaje hacia comunidades remotas.
« Si nos centramos ahora en este país, podremos lograr un gran cambio en positivo. »
Kinga von Schierstaedt, directora de proyectos en África de ACN
ACN Informe de actividades 2024 | 55 África – Sudán del Sur |
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