Un niño católico de Uagadugú.
El mercado local de ganado de Uagadugú.
En 2024, el terrorismo siguió campando a sus anchas en Burkina Faso. La violencia afecta actualmente a dos tercios del país. Ya en 2019 se produjeron los primeros ataques terroristas dirigidos expresamente contra fieles e iglesias cristianas. Desde entonces, Burkina Faso se ha convertido en el foco de un conflicto violento promovido por Al Qaeda y el Dáesh en toda la región del Sahel. Los terroristas han bloqueado las carreteras en amplias zonas del país, unas 2.000 escuelas se han cerrado y más de 2 millones de personas han huido. La situación también empeoró para la Igle sia local en el año de referencia. En muchos lugares, los cristianos son asesinados o secuestrados. En numerosas parroquias se ha producido una expulsión violenta de personas, y el trabajo de la Iglesia está muy restringido en otras. Nuestros colabora dores locales nos informan de que los sa cerdotes, religiosos y fieles están cada vez más en el punto de mira de los yihadistas, y de que la frecuencia y la brutalidad de los ataques no paran de crecer. Quienes corren
más peligro son los catequistas, los sacerdotes y los colaboradores laicos, siendo los hombres quienes sobre todo son asesinados. A menudo basta con tener un nombre cristiano o llevar una cadena con una cruz para ser asesinado. Allí donde los terroristas han tomado el con trol de la situación, se fuerza a las mujeres y a las niñas de cualquier religión a llevar el velo integral si no quieren ser atacadas o secuestradas. No obstante, la Iglesia local también puede anunciar una buena noticia, y es que, pese a la violencia extrema que se vive en el país, el número de vocaciones aumentó en el último año. Por eso, nuestra ayuda es más necesa ria que nunca. Una ayuda que este año se utilizó para financiar la formación de sacer dotes y religiosos, y garantizar el sustento de los sacerdotes a través de estipendios de misas. También ayudamos comprando vehí culos para la atención pastoral, y ofrecimos ayuda de emergencia a las aldeas cristianas cuya población ha tenido que huir a causa del terrorismo.
« Cuando uno se levanta por la
mañana, no sabe si va a seguir vivo por la noche »
Párroco Bertin Namboho, diócesis de Nouna
ACN Informe de actividades 2024 | 51 África – Burkina Faso |
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